Escándalo por la carne en Brasil, oportunidad para Argentina

China y Chile suspenden sus importaciones de carne a Brasil como consecuencia del estado de sus cortes.

Brasil era el mayor exportador de carne bovina y China es su principal cliente. Días atrás se develó una red de corrupción en los frigoríficos más importantes del país por la cual se habilitaba la exportación de alimentos vencidos. 

Asimismo, Chile (sexto importador de carne roja brasileña) decretó este lunes el cierre temporal de las importaciones de carne desde Brasil tras las adulteraciones de la producción de grandes frigoríficos, informó este lunes el ministerio de Agricultura.

La policía brasilera reveló el viernes que inspectores sanitarios supuestamente recibían sobornos de los frigoríficos para autorizar la venta de alimentos no aptos para el consumo. Más de 30 personas fueron detenidas, tres frigoríficos fueron clausurados y 21 quedaron bajo investigación.

Además, la Comisión Europea urgió este lunes a Brasil a que retire «de inmediato» de la lista de establecimientos autorizados a exportar a la Unión Europea a los frigoríficos involucrados en el escándalo de la carne podrída.

«Hemos pedido a Brasil que elimine de inmediato a los establecimientos implicados en el escándalo de la lista aprobada por la UE», dijo a los periodistas el portavoz de la Comisión Europea, Enrico Brivio.

Corea del Sur, por su parte, ya anunció que reforzará las inspecciones a sus importaciones de carne de pollo brasileña y bloqueará temporalmente las ventas de productos de pollo de la empresa BRF

Luego del escándolo de Brasil, lógico resulta aguardar que sus mercados tradicionales tiendan a sustituir sus compras desde proveedores alternativos, y Argentina
resulta uno de ellos.

Por lo tanto, nuestro país deberá realizar esfuerzos adicionales no sólo para incrementar la producción, sino también para elevar la competitividad externa de la cadena de carnes vacunas y ganar así territorio en el mercado mundial.